La Latina de Madrid: un barrio de historia

Escrito por Max el 13/11/2009 08:26
barrio La Latina de Madrid

barrio La Latina de Madrid

Antaño el barrio La Latina de Madrid, concentró en sus bares y calles a personalidades ilustres. Cervantes, Quevedo eran asiduos de sus tradiciones y costumbres. Actualmente esta zona, de la que no se pueden marcar límites exactos (pero que nos podríamos animar a decir que cubre las áreas que van desde: calle Toledo y  calle Bailén y desde la Puerta de Toledo hasta la calle Mayor- aunque este límite es el más difuso), es uno de los centros culturales más importantes de Madrid.

Recorrer la zona de La Latina implica poneros en contacto con una de las zonas más activas de Madrid. Y donde todos los viajeros confluyen para conocer una de las partes más hermosas de la ciudad. Os podrás apreciar que sus calles, sus casas, sus tradiciones se apartan un poco de las que rodean a la ciudad y podrá encontrar allí un encanto que culminará su hechizo cuando hayas salido de este barrio.

¿Qué hacer?
Además de poder disfruta de los mejores bares y restaurantes, que preparan los mejores platos de la zona, es un lugar privilegiado para salir de tapas. No dejéis de dedicarle una de las noches de vuestro viaje a salir de tapeo por La Latina.
El entorno de la Plaza de la Cebada, nos permite encontrarnos los días de ferias con artesanos y vendedores dispuestos a vendernos los más particulares regalos para llevar de Madrid.
El Teatro de la Latina y varios otros pequeños teatros ofrecen obras magistrales de carácter internacional. Si camina por las calles de Madrid y de golpe os consideráis que habéis visto a un famoso, no es un sueño, por sus callejuelas se ruedan infinitas cantidades de películas y series de TV.

¿Qué conocer?
Gran parte de la histórica Madrid tiene su asiento en este barrio. Es en las calles de  este vecindario y sus aledaños donde podemos encontrar los rastros de lo que otrora fuera el nacimiento de la ciudad. Algunos lo denominan como La Madrid de las Austrias. Señalan los que de a poco van desarrollando la historia de esta zona que por sus anchas calles, que siguen el recorrido del antiguo río, han tenido lugar gran parte de los sucesos históricos de la provincia.
Esta tradición ha dejado en su legado monumentos y edificaciones conocidas por cientos de viajeros de todo el mundo. Imperdibles es conocer: la plaza de la Cebada la Cava alta y baja (restos de los límites de la muralla y el foso que defendían Madrid siglos atrás), pasos más delante de la Cava, se llega a la Puerta cerrada; donde se pueden apreciar los restos de una puerta.

También las construcciones barrocas religiosas se destacan en La Latina. La Iglesia San Andrés es uno de los más fieles exponentes. Desde la puerta de los Moros es posible ver la Basílica de San Francisco el Grande, si os llega hasta la Basílica no olvide recorrer y mirar desde afuera su cúpula de 33 metros de altura, sin dudas la catedral de San Isidro –destacada por sus dos torres idénticas en la fachada es un cierre muy particular para cerrar el circuito histórico.
Si está pensando en llegar a Madrid debe saber que cada zona está preparada para albergar a los viajeros acordes a sus comodidades. Usted podrá disfrutar de los Hoteles de Madrid según sus gustos.

Madrid histórico

Escrito por Max el 09/10/2009 08:38
Turismo en Madrid

Turismo en Madrid

Un recorrido por Madrid histórico es sin dudas, un paseo por la parte de la historia que todos hemos ido conociendo, aunque a veces, es interesante ahondar un poco más de los lugares que cruzamos, vemos y no reconocemos o que simplemente están ahí delante nuestros, listos para ser descubiertos. Sucede a veces que si programamos un recorrido, o ponemos todos nuestros sentidos en escuchar sus historias, parecieran que son parte más importante de las visitas.

Habiéndome dado cuenta que en los días de viaje, había pasado por varios lugares que tenían fachada, placas, o simplemente me llamaban la atención, decidí contratar en el hotel una excursión a Madrid histórico, un recorrido hacia el interior de las calles de Madrid, que bien vale la pena.

Arrancamos por la Casita del Pescador, ubicada en el Parque del Retiro esta construcción es una de las pocas que quedan de las que por la época de la corona adornaban los jardines privados. Mandada a construir por el Rey Fernando VII, fue parte de un espacio de descanso. Su  belleza en el medio del entorno acuático resplandecen entre la vegetación del parque y es un placer conocer su historia.

Caminando por el Paseo de los Recoletos nos encontramos con El Convento de San Pascual. Nada queda ya del edificio original que fuera fundado allá por el 1680 para las hermanas descalzas de San Pedro, pero la magnificencia de su fachada se destacan en el medio de la cuadra, que ahora nuevamente han vuelto a habitar las religiosas.

En las inmediaciones del Paseo de la Florida, nos encontramos con la Estación del Norte, cuyo nombre se debe a que fue construida por los ferrocarriles franceses denominados Compañía de Ferrocarriles del Norte como punto central de una línea de tren que unía Madrid con la frontera francesa a través de Castilla León, Asturias, Cantabria y el País Vasco. Se está estudiando actualmente la opción de convertir esta mega estructura en un espacio de arte y ocio que permita rescatar su arquitectura, su historia y los sonidos que el paso del tiempo ha ido dejando.

Otra opción interesante en la Calle del Sacramento 3 y 5, c/v Calle del Rollo, 5 es el Palacio del Conde O’ Reilly que por allá por finales del 1700 se construyó como lugar para las religiosas del convento del Santísimo Sacramento, – ubicado en la misma manzana- actualmente se puede apreciar la Iglesia al final de la calle. Desde el exterior se puede apreciar la fachada original que es lo único que ha quedado en pie de entonces y las piezas originales que componen a la decena de balcones que dan al frente y que tan bonito lo hacen lucir.

Así se suceden a lo largo de la calle, de los paseos, de las avenidas, diferentes construcciones que han sido parte de la historia y que aún hoy, relatan el paso de diversos momentos que han ido conformando la fisonomía de las calles de Madrid.