Observatorio Astronómico de Madrid

Escrito por Max el 02/10/2009 08:07

Lluvia de estrellas

Observatorio Astronómico de Madrid

Observatorio Astronómico de Madrid

Después de un desayuno saludable, salimos a caminar con un guía que nos ofrecía el Hotel para hacer un pequeño citytur con explicaciones, folletos y un grupo reducido de huéspedes de todas partes del mundo, lo que hacía aún más interesante la posibilidad de recorrer Madrid. Creo que los alemanes fueron los que menos se divirtieron en el trayecto, pero al llegar al Observatorio, no podían creer semejante obra humana.

El Observatorio Astronómico de Madrid pertenece al Observatorio Nacional y fue fundado por Carlos III y comenzó sus obras en 1790, en el centro de una colina, que queda hoy a la vera del Parque del Retiro. Cuando se tuvo que pensar en su reconstrucción luego de que fuera derrumbado tras el enfrentamiento con Francia, sus creadores buscaron una colina en las afueras del Madrid, que tuviera una altura elevada por encima de las casas. Esto permitía en sus años de luces, contar con excelentes observaciones. Con el tiempo otras construcciones cercanas se fueron sumando y distintos factores impidieron que se pudieran realizar observaciones. Sin embargo, el material y las piezas astronómicas que alberga el edificio lo constituyen en un paseo obligado de Madrid.
Cuando llegamos, nos recibe un prominente edificio blanco inmaculado, con su cúpula y una arquitectura propia del siglo XVIII; columnas y formas le dan a la entrada principal su carta de presentación.
Al ingresar todo se muestra tan sobrio como imponente. El edificio central es conocido como Villanueva; allí se encuentra presente gran parte de la biblioteca del Observatorio: para quienes aman de colecciones, no podrán creer las ediciones que se erigen en los estantes, que si bien no se puede tocar sin autorización, algunos están exhibidos
Los edificios que contaban con los telescopios para observaciones han sido remodelados y constituidos en grandes salones para reuniones e investigaciones, donde además se dictan cursos abiertos y se dan gran cantidad de charlas temáticas. Es increíble estar allí y pensar por un segundo, que en esas instalaciones se alojaron grandes astrónomos que día a día veían los movimientos de miles de estrellas. Me asomo por uno de los grandes ventanales e intento imaginar cómo era que se veía por entonces todo por allí desde el gran Telescopio Meridiano que tiene una abertura de Norte a Sur en el edificio, por donde pasa el meridiano de Madrid: ya no es posible observar el paso de los astros,  pero cuentan las investigaciones que este aparato permitía fijar la hora exacta de cada movimiento
Adentro todo es silencioso, quienes trabajan en el interior pasan y saludan como dando la bienvenida, pero cada uno sigue con sus obligaciones. La guía nos reúne en torno a unos instrumentos que se encuentran exhibidos en uno de los puntos centrales del edificio, -particularmente en la rotonda central- y nos explica que se trata de un péndulo de Foucault que muestra la rotación diaria de la Tierra. Así termina nuestra recorrida por uno de los puntos más importantes de Madrid.

Palacio Real de Madrid

Escrito por Max el 18/09/2009 04:41

Madrid tiene un sin fin de monumentos históricos. Sus obras arquitectónicas y sus tradiciones la convierten en una de las ciudades de mayor patrimonio cultural del mundo. Para muchos conocer lugares, atraparse en las historias, recorrer los recovecos de las localidades es una pasión.

Palacio Real de Madrid

Palacio Real de Madrid

Es en el descubrir constante, donde muchos encuentran la fascinación de sus paseos y se apasionan a cada paso que dan. Madrid tiene eso. De seguro que si cuando llegas a tu hotel le preguntas a cualquiera que por allí ande qué cosas puedes hacer en esta bonita y pinterosca ciudad te señalará unos cuantos lugares históricos, y nadie olvidará decirte el Palacio Real.

Ojo, el día que intentes conocerlo, asegúrate que no haya visitas especiales al Palacio de autoridades o celebridades, porque sin lugar a dudas, ese día estará cerrado para el público.

Por lo demás, llegar hasta el Palacio es parte de cualquiera de los circuitos turísticos que puedas contratar, existe una gran cantidad de Hoteles cerca de Palacio Real o es posible desde el centro llegar a través de las líneas 3, 25, 33, 39 y 148, y tiene un amplio horario de visita para que nadie se quede afuera que oscila entre las 9 y las 17hs, pero por las dudas, conviene llamar para confirmar.

El Palacio Real de Madrid, reconocido a nivel mundial, fue originariamente el Alcázar de Madrid, un famoso castillo que se construyó a finales del Siglo IX.  Amplio y elegante, el mismo se erigió como un símbolo de poder de las monarquías. La familia real utilizó este palacio hasta la abdicación de Alfonso XIII.

Aunque ahora el rey de España no vive en este lugar (sino que se encuentra alojado en el Palacio de la Zarzuela, en las afueras de Madrid) esta espectacular obra de arte, es utilizada como escenario para todos los actos oficiales.

Una vez allí, la magnitud de su tamaño es el punto de partida, para saber que nos espera adentro. El mismo cuenta con visitas guiadas y audioguías y está totalmente prohibido, tocar. Todo lo que allí se encuentra tiene un valor único e irrepetible. Los precios de las entradas varían entre 10 y 8 euros para turistas.

El acceso al palacio real desde la ciudad siempre ha sido por calle Mayor, tras atravesar las rejas que bordean todo el palacio se llega hasta la Plaza de Palacio que ha sido conocida a lo largo del tiempo como Plaza de Armas: aquí se disfruta de uno de los espectáculos más deslumbrantes de la época contemporánea; allí cada día las custodias del palacio hacen la parada militar y los honores de ordenanza y, que desde el siglo XVI se ha convertido en el lugar donde la pompa de la Corte salía a que el pueblo la viera. Aún hoy este espectáculo es contemplado por los transeúntes cada mañana.

Un viaje en el tiempo
El ingreso a palacio es sin dudas un viaje en el tiempo. Allí todo parece detenido y estancado, todo se conserva tal y como fue construido. Si estás adentro y el tiempo comienza a acortarse y todavía te quedan otros destinos,  los sitios que no podés dejar de conocer son: el comedor (una construcción de 1879 con una gran mesa y techos pintados al fresco); el salón de porcelana (aunque no lo puedas crear, sus muros y techos están todos cubiertos con piezas de porcelana que encargó Carlos III durante su reinado en colores blanco y verde) y el salón del Trono ( donde el oro baña los tronos de los reyes, reproducciones exactas de los de Carlos V).

Si andás con tiempo no dudes en realizar todo el recorrido. Los guías tienen una verdadera historia para hacerte descubrir, que va desde las más tradicionales costumbres, hasta algunos chimento de lo que pasaba por las habitaciones. Para los que quieren conocer más, dentro del museo podrás adquirir algunas bibliografías propias que sin dudas servirán para cuando quieras hacer nuevamente este viaje en el tiempo.