Pinto: Punto de encuentros

Escrito por Max el 23/10/2009 08:11
Pinto Madrid

Pinto Madrid

Llegar a Pinto, es estar en el corazón mismo de la Península Ibérica. Su ubicación es tan especial como su gente y su clima. Esta pequeña población se encuentra ubicada en la convergencia de dos grandes canales de comunicación de Madrid: La vía férrea Madrid- Aranjuez y la carretera de Andalucía, lo que no solamente favorece su ubicación, sino su tráfico de visitantes.

Pero es en realidad su nombre, proveniente del latín, lo que sumerge al viajero en la historia, y le da la posibilidad de concebir a Pinto como punto de encuentros: su nombre viene del latín Punctum: punto de paso o cruce de caminos. Y las leyendas continuaron embelleciendo los relatos que llegan hasta nuestros días.

Cuentan los lugareños la Leyenda del Arca, entre boca de uno u otro, para dar verdadera creencia a su historia. Señala la misma, que los árabes realizaron cuantiosas mediciones para poder encontrar el punto centro de la Península; al haberlo encontrado, enterraron allí un arca con los instrumentos utilizados. Si uno consulta un poco más, siempre hay un lugareño dispuesto a llevarlo hasta el cruce de las calles donde la historia ubica el punto conocido como esquina Xata (seguramente, cuando llegue, habrá muchos más viajeros como usted escuchando una maravillosa historia).

Pero el paseo recién comienza luego de haber conocido sus orígenes. Todavía queda mucho por recorrer en el propio casco céntrico de Madrid antes de buscar un buen sitio de tapas para hacer un parate. Iniciamos el recorrido por el Castillo y Torre de Éboli donde una especial historia de amor, nos seduce y nos deja atrapado en su Torre; he aquí que después de haberse construido la Iglesia de Santo Domingo y el Castillo, y habiéndose sucedido una serie de traiciones al Rey Felipe II manda a detener a su secretario Antonio Pérez y a su amante la Princesa de Éboli, y ambos son encerrados en la Torre, de donde toma su actual nombre.

Después de aquel soñador relato, nos dirigimos hacia el Parque Norte de Pinto, señalado como el límite del Municipio esta invitación al aire libre, nos enseña entre sus secretos su inmensidad de árboles: se calcula que en la extensión han sido colocados más de 900 para convertirlo en un verdadero pulmón del poblado. Adentrándonos en sus recorridos, nos encontramos con la Casa de la Extramadura, que imponente se abre ante nuestros ojos. Es domingo y no están permitidas las visitas, pero igual valen las fotografías. Caminantes, niños, abuelos, juegan en uno de los espacios mejor conservados de Pinto.

Cuando decimos volver más al centro damos un paseo por la Iglesia de Santo Domingo, una verdadera construcción del Siglo XV, fiel al estilo barroco. Detengo mi mirada en su campanario que comienza a vibrar y el son de su inmensa campana, nos anuncia que ha dado la hora del mediodía. Seguimos unos pasos más y nos invita una taberna de tapas y pasar un rato por un descanso y una cerveza helada. Todavía queda mucho por recorrer y el día nos encuentra en Pinto.