Estación Atocha: un buen punto

Escrito por Max el 28/09/2009 08:43
Estación Atocha

Estación Atocha

Partidas y llegadas. Silencios y despedidas. Bienvenidas jolgoriosas y cientos que sólo transitan sin demasiadas expresiones. Atocha es una de esas imágenes que perduran en la memoria. Una pareja se despide entre los vidrios del tren que se va, y ella que se queda mirando sus ojos desde abajo. El movimiento, los primeros ruidos de la máquina y el bullicio de gente son un marco imaginable. Ella le dice adiós con las lágrimas y él con la mano. A su lado se sienta un hombre de maletín, saco y corbata que no se da cuenta de la situación.

La Estación Ferrocarril Atocha es una de las piezas arquitectónicas más sobresalientes de Madrid; se la conoce como el mayor complejo ferroviario no sólo por su infraestructura edilicia sino por los ramales que transportan día a día a millones de personas que unen distintos destinos a nivel nacional e internacional.

Caminar por su interior es como sumergirse en una burbuja de personas atentas a un reloj gigante; esperando el próximo vagón para subirse y llegar a destino. Se hace muy difícil poder mirar para abajo, creánme solo verían pies vestidos de todas la formas, bolsos y algún que otro papel que se voló desde un bolsillo.
Pero no saben o no podrían imaginar lo que uno puede encontrarse cuando mira arriba.

Esperaba mi tren y me senté en un recodo a ver pasar la gente, cuando de golpe una sombra me llamó la atención y alcé mi vista. Quedé maravillada al descubrir a metros de mi cabeza las dimensiones de ese edificio.

La última reconstrucción que sufrió Atocha fue en 1992, y esto le permitió constituirse en tres estaciones a la vez: Madrid-Puerta de Atocha (reconocida por ser la estación central y principal de las líneas de alta velocidad), Madrid-Atocha Cercanía. Cada una de estas conecta a su vez con otras líneas de transporte local de buses que lo hacen a su vez uno de los mayores medios de comunicación terrestre de Madrid, sólo superada en capacidad por la Estación Ferrocarril de Sants de Barcelona.

Modernidad enclavada en el siglo XXI se reúnen en un desafío constante con las viejas instalaciones iniciales del XIX. Cuentan algunas historias que cuando esta estación fue creada, la inauguró la Reina Isabel la II a sabiendas que desde ese momento Madrid contaría con el polo de comunicación más grande de España.

Llega mi tren y espero como todos a que este detenga su marcha, reviso con mi vista cada uno de los lugares que ya había explorado y de golpe me asalta la ilusión de que cuando regrese por la misma estación voy a poder sentarme a disfrutar mucho. Parto y dejo atrás un descubrimiento que no estaba en mis planes. A mi lado no hay ningún enamorado despidiéndose, aprovecho y me apropio de la ventana y sigo sosteniendo mi mirada sobre la maravillosa Estación Ferrocarril Atocha.