Parque del Retiro II

Escrito por Max el 23/09/2009 08:23

Un paseo a remo

Recorrer Madrid, descansar y renovarse para continuar. Es sin dudas la consigna que nos ofrece en el medio de la ciudad El Parque del Retiro. Para los que aman manejarse solos y en transportes públicos, esta es una verdadera opción, ya que es muy fácil llegar y está a poca distancia de varias estaciones de Madrid

Las caminatas son de lo más placenteras en el parque del retiro, y llevar un paso tranquilo y la vista expectante nos permitirá descubrir inmensas maravillas: fuentes, figuras hechas de arbustos, estatuas de piedra, y sin fin de imágenes que quedaran en nuestras pupilas.

Pero si algo descubre lo mágico de este parque es el lago artificial en el que cientos de visitantes dejan librado su tiempo para que el agua calme las horas con su devenir. Algunos enamorados se dejan conquistar por el sonido de un saxo que se apodera de los espacios… mientras se miran, detrás de ellos, los payasos entretienen a algunos niños que corretean entre las mesas del café.

Parque del Retiro

Parque del Retiro

Ya en bote, es posible recorrer el lago de Norte a Sur, encontrando de orilla a orilla tesoros culturales, pero nada deslumbra tanto como el Palacio de Cristal. A sus pies, una escalera se abre para permitirnos un acceso desde el lago que mágicamente se sumerge en su interior. Castaños de la India rodean el edificio reviviendo romanticismo de todas las épocas y convirtiendo la imagen en una verdadera postal, que combina imagen y arte al ser utilizado como centro de las principales muestras de arte.

Sobre el final

La recorrida en bote dura entre una hora y una hora y media. Después se puede optar por hacer una última caminata por el Paseo de las Estatuas, donde se erigen obras dedicadas a todos los monarcas de España durante el reinado de Fernando VI. Varios artistas fueron los autores de estas obras que como inicial destino iban a estar emplazadas en la cornisa del palacio. Cuenta la historia que las mismas fueron acomodadas en el Paseo porque la reina tuvo un horrible sueño en el que todas las estatuas se derrumbaban sobre ella quitándole la vida.

Comienza a caer el sol sobre las crestas de los árboles y poco a poco el sonido de las aves que buscan su refugio entre las copas, comienza a silenciarse. Los últimos visitantes descienden de los botes, las puertas de los palacios se van cerrando y las luces de las fuentes cobran vida.

Del otro lado, duerme el parque del retiro, a la espera de que otro día amanezca en la ciudad de Madrid y cientos de visitantes guarden un trozo de su día para recorrer sus calles. Madrid seduce con todos sus encantos.

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